martes, 22 de agosto de 2017

leftover



Abierta la puerta cansada, la rabia y la agobiadora necesidad,
como ese frio viento que llega de repente por las tardes de ocio , el cansancio invade de soledad.

Cada paso es solo una necedad, tatar de resistir,
pero sé que pronto voy a caer y no habrá nada por hacer,
un templo se elevara entre cimientos inestables, mis ideas y mis escrúpulos,
y aunque dure lo que tenga que durar. 

Aunque me sofoque de cansancio y monotonía, 
sé que lo volveré a provocar. 

Cada día estoy más exhausto, veo como pierdo estabilidad,
como me dejo caer, a negar la soledad.

jueves, 10 de agosto de 2017

1008


Y ha vuelto ese sueño recurrente,

Esa acción inherente, dejar de lado todo,

Esperar y necesitar el final y sentirse impotente,

El silencio corriente,

El vacío incipiente,

Los detalles aislados como materia antigua, fósil y apenas viviente,


Los segundos son anuencia y los minutos inconciencia,

Los recuerdos demencia y las ilusiones carne que se deshecha


Cada vuelo espera su caída, y cada cadena que lanzo marca su huida,

Y por más que he gritado y corrido nada descansa

Sexo y pasión fluida, valor y emoción contenida,

y estar de rodillas marca para todos los corrientes una salida


El más penoso error es alimentar a los pobres,

Se nutren pero no perdonan, se llenan y siempre abandonan

viernes, 4 de agosto de 2017

Uno menos

Es una sensación vieja pero de vez en cuando florece, como una herida, como un hueso reacciona al frio cuando se fractura, aun después de años de haberse quebrado, y es que pensando en la profundidad de la cultura y el tiempo en que vivimos, tan miserable y lejano, no pida esperar más la traición llega sin poder vitarlo, siempre como un golpe bajo, un balde de agua fría, y de repente el culpable eres tú, tu falta de atención de falta de visión, y ya lo decía mi amiga siempre espera lo peor para que no te sorprendas, libra en tú mente todas la posibles batallas para que ninguna te tome por sorpresa, y es que ahora es tan fácil el acceso a la desinformación al vacío y la desolación, solo una llamada basta para sentirse solo, y un mensaje sin responder para ser miserable  una y otra vez, una pantalla donde toda la historia se pueda ver, se pueda leer.


Tanta miseria nos devuelve eso en sus acciones, no debería  decir que tengo la razón pero es inevitable saber y ver que está sucediendo, que somos simples y predecibles, fáciles de leer pero fáciles en hacernos creer, creí que vendría por ser un día especial, creí que estaría porque siempre estuve, tan inútil esperar, tan inútil tratar de hacerlo cambiar, y tan inútil aceptar esa cita que finalmente solo será una sonaja entre miles, un recuerdo de que no será lo que necesitaba y de que nunca llegara por más que espere.


Ese encanto desperdiciado, deberá ser monetizado, las horas pasan consumiendo la sonrisa, la piel y la paciencia, el rostro refleja el interior y con la edad es inevitable engañar los años apresantes y desgastantes.

jueves, 27 de julio de 2017

Playa de los muertos


Mientras miraba las marcas que dejaba el agitado mar en la playa, la arena arañada, recordé, como estoy viviendo. Como estoy aferrado a las paredes del abismo, abismo de pieles, voces y respiraciones de amantes, nuevos y antiguos, antiguos que parecen destinos y nuevos que resultan promesas, para no caer en el pozo del amor ridículo y los suicidios.



Soy eso y soy aquello, unos días la inminente-atroz verdad y otros la trémula- alegre mentira, por horas solo lo gris entre los verdaderos instantes que guardamos en el interior quemado, los cuestionamientos comienzan a  ser pasajeros mientras me convierto en un efímero momento, pues me he vuelto un recuento, el ciclo de lo eterno y es que para los vampiros es más fácil seguir viviendo que aceptar morir y nacer, siguiendo.


Y sì elegí, convertirme en esto, decidí quedarme y no decir nada, decidí correr y sentarme a ver a los demás como me alcanzaban, mientras miraba atrás sobre mi hombro se están perdiendo muchos, ya no llegaran jamás ni aunque los años les alcancen, y aunque estemos en la misma mesa a la hora de la cena y en la misma farsa de la colmena, no los sentiré como deseaba sentirles siempre, esa compañía está muerta, esa cercanía esta disuelta.



Pues ya no sé qué tan bueno es retar al destino y decir que ya no puedo perder, algo o nada, algo lo poco que aprecio, nada a lo que me aferro.



Se ha presentado una nueva batalla entre el final y el fuego, entre la oscuridad que da paz y la oscuridad que me deja sin miedo, uno al frente y otro detrás, empujando y presionando, aclamando por ser elegidos y es que una vez muerto no podre ver arder el mundo, pero una vez perdido el miedo entre las llamas ya no apreciare más que lo consumido.

jueves, 29 de junio de 2017

y claro que volveria si tuviera la misma edad,


En realidad no estaba seguro de cómo sobrevivir, de cómo crecer, fundamentalmente de cómo vivir, cada paso después de aquello fue inevitable e indeseado al mismo tiempo la vida estaba pasando y no podía hacer nada para frenarle, no estaba disfrutando lo que debería que estaba pasando, y es que ni la misma muerte lo detuvo esa era en ese momento la lección más grande, pero pasaron años para comprenderle. el dolor ya es soportable no me rasga las entrañas como antes y cuando lo veo me rompe el caro pero ahora más profundo es un niño lastimoso, es un ser a la deriva, aún más que yo que soy un muelle destrozado, pensaba en ser salvaje y lo cumplí mi prioridad ahora es estar tranquilo preocuparme por comer, dormir y reír, por deshacerme del entorno y no esclavizarme a un sistema de monotonía y días enteros encerrado en un lugar donde no se puede ser feliz, donde todo cuesta mucho más de lo que gano, donde todos pagan más de lo que pueden para sentir que son más de que lo que deben.
Mi lucha tan insignificante en comparación a los problemas del mundo, todos preocupado por situaciones y necesidades inventadas por alguien más, algún desgraciado que dicto las leyes del comportamiento y la felicidad, del consumismo y la necedad de los padres por reconocer el éxito solo cuando lo puedes pagar, un grupo de malditos zombis que a lo largo del tiempo dictaminaron que la felicidad dependía de lo que podías comprar y más allá decidieron con qué y cómo y a qué edad lo debías realizar. Tan dentro y tan fuerte resuena que es una lucha con mi propia mente deshacerme de la imagen que siempre me vendieron de cómo debía disfrutar, deshacerme de todos esos placeres, de lo que de verdad me da por que están fuera el estándar y la uniformidad, culpas y culpas, porque lo soy en mi totalidad al grado de auto excluirme y abandonar.